Guía

Cómo comprar una lancha usada, checklist técnico y legal

Qué revisar del casco, motor y papeles antes de pagar. Errores caros que se evitan con una hora de inspección bien hecha.

Comprar una lancha usada es una gran forma de empezar, pero exige más cuidado que comprar un auto. Esta es la lista corta.

Papeles (esto va primero)

  • Título o boleto de compra-venta a nombre del vendedor.
  • Certificado de matrícula vigente de Prefectura.
  • Verificación de motor: número de serie debe coincidir con la documentación.
  • Libre deuda de patentes, aranceles y guardería.
  • DNI del vendedor y, si está casada, autorización del cónyuge.

Sin papeles en regla, no firmes. Una lancha “barata” sin documentos puede salir más cara que una nueva.

Casco

  • Mirá la carena (parte de abajo) fuera del agua. Buscá grietas, golpes mal reparados, ósmosis (burbujas en fibra).
  • Espejo de popa: zona donde se monta el motor. Si está blando o con podredumbre, es un arreglo carísimo.
  • Cubierta: caminá con peso. Si “suena hueco” o cede, el sándwich está mojado.
  • Revisá herrajes (cornamusas, candeleros) por corrosión.

Motor

  • Pedí arranque en frío: tiene que prender al primer o segundo intento.
  • Escuchá el ralentí: parejo, sin vibraciones extrañas.
  • Aceleración: sin tirones ni humo blanco/azul persistente.
  • Compresión de los cilindros: si dudás, llevá un mecánico náutico.
  • Horas de uso: arriba de 1.500 hs requiere revisión profunda.

Prueba en agua (no negociable)

  • Probá en distintas vueltas: marcha lenta, planeo, vuelta máxima.
  • Sentí si el casco “salta” o navega plano.
  • Probá la dirección a fondo a ambos lados.

Negociar

Hacé inspección con un perito náutico independiente si la operación es importante. El honorario de la pericia es chiquito comparado con lo que te ahorra.

Una lancha es de uso intensivo en un ambiente hostil (agua, sol, sal). Un equipo bien mantenido vale más que uno nuevo descuidado.