Guía

Cómo elegir una guardería náutica, qué preguntar antes de firmar

Las preguntas que evitan sorpresas con tu lancha o velero. Costos ocultos, servicios incluidos y red flags a detectar.

La guardería es el “estacionamiento” de tu embarcación. Una buena guardería te ahorra trabajo y te alarga la vida del barco; una mala te lo arruina sin que te enteres.

Tipos de guardería

  • En seco (en tierra): la embarcación queda sobre soportes o trailer. Más segura ante sudestada, exige grúa o lifteo para entrar al agua.
  • En cuna con lifteo: te bajan y suben con un sistema automatizado. Cómodo, más caro.
  • A flote (amarrada en muelle): lista para salir, pero más expuesta a oleaje, sudestada y degradación.

Lo que tenés que preguntar

Costos:

  • Cuota mensual: ¿qué incluye?
  • Bajadas y subidas (lifteo): ¿están incluidas o se pagan aparte?
  • Limpieza, lavado, carga de combustible: ¿se cobran?
  • Aumento anual: ¿cómo se ajusta?

Servicios:

  • ¿Hay mecánico o velero residente? ¿Es exclusivo o podés llevar tu técnico?
  • ¿Hacen mantenimiento preventivo (lavado con agua dulce, antifouling)?
  • ¿Tienen vigilancia 24 hs?
  • ¿Cómo manejan sudestadas? ¿Suben los barcos automáticamente?

Acceso:

  • Horarios de bajada y subida.
  • Anticipación necesaria (¿pedís turno?).
  • Acceso en fines de semana largos y feriados.

Seguros:

  • ¿La guardería tiene seguro propio? ¿Cubre tu embarcación mientras está bajo su guarda?
  • ¿Te exigen seguro náutico tuyo?

Red flags

  • No tienen contrato escrito.
  • No te muestran dónde queda tu lugar.
  • Embarcaciones sucias, descuidadas, mal estibadas.
  • Personal sin uniforme ni identificación.
  • No tienen habilitación de Prefectura.

Antes de firmar

Pedí ver el lugar exacto donde va tu embarcación. Si es a flote, revisá el muelle y el oleaje en día de viento. Si es en seco, mirá cómo apilan otros barcos.

Una guardería más cara con mejor servicio sale más barata que una barata con descuidos. El daño por mal cuidado no se arregla con la diferencia del precio.